Retiro inmortal

Tony La Russa nació el 4 de octubre de 1944. Firmado a los 16 años por los Atléticos de Kansas City. A inicios de su carrera siempre fue un jugador mediocre. Tuvo un promedio de bateo de .246 en su primer año de ligas menores, lo que representa una cifra muy baja. Sin embargo, al año siguiente recibió la oportunidad y el privilegio de jugar en el máximo nivel del beisbol mundial, con su equipo de novato. No respondió satisfactoriamente, quien fue el tercer jugador más joven en esa la temporada de 1963. En la mayoría de los juegos, que disputó como short stop y segunda base, impulsó tan solo una carrera con 11 hits en 44 turnos al bate, para dejar un anodino promedio de .250. Durante 10 años subió y bajó de grandes ligas a ligas menores numerosas veces. Cansado de esta situación, La Russa decidió retirarse a los 32 años de edad, cuando pertenecía a un equipo de AAA afiliado a los Cardenales de St. Louis. En seis temporadas conectó 35 hits en 132 juegos (40 como titular), sin cuadrangulares. Pero una cosa que aprendió Tony La Russa y desarrolló perfectamente, fue una gran visión de juego.

Fueron muy puntuales los casos de grandes peloteros que después fueron grandes managers también. Se podía afirmar perfectamente que no se necesitaba haber tenido una gran carrera como jugador para ser un buen dirigente. En 1978 se graduó como doctor en leyes en la Universidad de Derecho en el Estado de Florida, después de que se había titulado como abogado en la Universidad de Derecho FSU.

Ese mismo año inició su carrera de dirigente, con las Medias Blancas de Chicago, en su filial AA llamados las Medias de Knoxville. No pasó de la mitad de temporada, y el equipo grande lo llamó para que forme parte de su staff de coaches. Chicago atravesaba un momento crítico, con La Russa en el dogout, desfilaron dos managers distintos y finalizaron en el quinto puesto del oeste de la Liga Americana con un record negativo de 71-90. Para la siguiente temporada Don Kessinger el manager-jugador dirigió el equipo en 106 juegos, en los que solo ganó 46. Ahí fue cuando el recién graduado Tony La Russa obtuvo la oportunidad de su vida. En 54 juegos ganó la mitad, con un equipo sumamente regular que se ubicó entre los peores lugares de bateo y pitcheo. La Russa recibió el voto de confianza y aseguro su puesto para 1980.

En 1983, después de dos temporadas con record positivo, se ubicó en el primer lugar de la división oeste, con una ofensiva envidiable que incluía al futuro inmortal Carlton Fisk, además del ganador del Cy Young y 24 juegos, LaMarr Hoyt. Esta fue la primera clasificación de Chicago en 24 años y la segunda en 63. Irónicamente, una de las mejores ofensivas del mundo anotó solo 3 carreras en 4 juegos y 37 episodios. La Medias Blancas fueron eliminadas contra los Orioles de Baltimore en una serie que quedó 3-1 en su contra. La Russa obtuvo su primer premio de manager del año.

Dos temporadas más tarde, se cambió a la mitad de la zafra a los Atléticos de Oakland, que estaba desarrollando una generación trascendental en la historia del beisbol. Dave Parker, Rickey Henderson, Mark McGwire, José Canseco, Carney Lansford, Dave Stewart, Bob Welch y el gran Dennis Eckersley eran los nombres más resaltantes de uno de los mejores equipos de todos los tiempos. Llegaron a tres finales seguidas, ganaron en 1989 frente a los Gigantes de San Francisco. En 1992 volvió a clasificar a la postemporada, cayendo en 6 juegos contra los bicampeones Azulejos de Toronto. A los 47 años de edad, Tony La Russa ya había clasificado a 5 playoff, tres premios de manager del año, con un titulo mundial y otro como doctor en leyes.

Despues de tres temporadas negativas, se fue de la ciudad de Oakland en 1995, para dirigir a los Cardenales de St. Louis en 1996. A pesar de que se puede considerar una época dorada en California, su verdadero éxito fue en St. Louis, donde gano dos trofeos. En 16 temporadas, clasifico 9 veces. Ganó su cuarto premio de dirigente del año en el 2002. Avanzó a la Serie Mundial por cuarta vez en el 2004, pero las imparables Medias Rojas de Boston evitaron el decimo titulo de la franquicia. En 2006, los Cardenales de La Russa quedaron campeones en una serie para el olvido de los Tigres de Detroit. Esto significó el segundo título en su carrera como manager y el primero en la brillante trayectoria de Albert Pujols. En el 2011 regresó a la Serie Mundial, contra unos Rangers de Texas que buscaban su primer galardón. En el articulo Cardenales de St. Louis, campeones del beisbol explico con detalles esa serie, que estuvo a un strike de terminar en dos oportunidades, pero los Cardenales, que habían clasificado el ultimo dia de la temporada, fueron los campeones. David Freese tuvo una de las actuaciones más heroicas de la historia y Tony La Russa se convirtió en el noveno manager en ganar tres finales.

De los otros ocho managers en ganar tres títulos, siete son miembros del Salón de la Fama de Cooperstown, solo falta Joe Torre quien será próximamente. De este modo aseguro con toda firmeza, que Tony La Russa va a ser inmortal. No solo fueron los títulos. La Russa es el tercer manager con más juegos ganados de todos los tiempos, solo detrás de John McGraw y el insuperable Connie Mack. Junto a Mack, son los únicos managers en dirigir 5000 juegos en cualquier deporte americano. Es uno de los dos managers en alzar el trofeo en ambas ligas, el único que ha ido a más de una final con cada agrupación. Tuvo record positivo con los tres equipos que participó. En una franquicia como la de los Cardenales de St. Louis, que tiene 130 años de historia, La Russa es el manager con más ganados.

Más allá de todos estos logros, La Russa impuso su marca en el beisbol. Se caracterizó por utilizar su bullpen hasta no poder mas, en no dar oportunidades a sus lanzadores y realizar decisiones que al parecer de muchos son desacertadas, pero la mayoría de las veces le da resultados positivos. Tony La Russa fue un manager que estudiaba el beisbol. Su legado va a quedar en el tiempo, muchos managers van a querer utilizar su estilo de juego.

Tres días después de obtener el campeonato del 2011 con los Cardenales, Tony La Russa se retiró públicamente del beisbol de Grandes Ligas, a los 66 años. El futuro inmortal dijo: “Pasamos por la temporada y me pareció que esto solo se siente como que ya es hora de terminar con esto. Va a ser grande para los Cardenales recordar lo que está pasando aquí”. La Russa estuvo en lo correcto en retirarse, a lo grande, como el mejor manager del mundo y una historia difícil de olvidar. Sin duda alguna uno de los seres más trascendentales en participar en un equipo de beisbol.

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Escrito por: Ricardo Mathison http://bit.ly/r7ZJPB

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